Lapacho, el antibiótico de la madre naturaleza

Lapacho, el antibiótico de la madre naturaleza

Hoy os hablo de una planta maravillosa, bonita por fuera y muy útil para nuestra salud, el lapacho.

El lapacho, conocido también cómo tabebuia impetiginosa o tabebuia avellanedae, es un árbol nativo de la selva tropical amazónica y que puede encontrarse en Centro y Suramérica. Tiene flores de color violáceo o rosado y llegar a medir hasta 20 metros de altura. Su corteza es agrietada, dura y de color castaño oscuro.

Popularmente es conocido con diversos nombres, siendo los más comunes: lapacho, lapacho rosado y palo de arco. Este último se debe al uso de su madera en la confección de arco de caza.

El lapacho rosado es una especie autóctona y sus raíces son un biorremediador natural de los suelos contaminados, el extracto que se obtiene a partir de la cocción de sus hojas funciona como un potente cicatrizante y antimicótico.

El lapacho se lo utiliza para el tratamiento de la gripe, por su acción febrífuga y expectorante, además de por su capacidad para calmar la tos.

Además, es uno de los pocos alimentos no marinos rico en yodo, por lo tanto, ayuda a prevenir el hipotiroidismo, en especial en zonas de interior del continente americano.

Por otro lado, el lapacho posee propiedades antiinflamatorias intensas, y de ahí su uso en crisis de artritis y reumatismo.

El lapacho también es un adaptógeno, es decir, ayuda al organismo a sobrellevar periodos de gran desgaste físico o mental. Sin embargo, no contiene cafeína ni sustancias estimulantes propiamente dichas.

En los últimos años ha surgido un creciente interés en el estudio de diversas plantas medicinales usadas como remedios naturales desde hace cientos de años, entre cual el lapacho.

Los indígenas suramericanos han heredado durante incontables generaciones conocimientos ancestrales que les han permitido aprovechar al máximo las bondades ofrecidas por la selva amazónica que habitan. El uso del lapacho es una prueba de ello.

A nivel medicinal, el lapacho ha sido utilizado tradicionalmente en el tratamiento del dolor, úlceras y artritis. Así como también cáncer y enfermedades inflamatorias de la piel tales como eczemas, psoriasis e infecciones por hongos.

El lapacho también es rico en números minerales esenciales cómo el calcio, hierro, cobre, potasio, manganeso, magnesio y selenio. Gracias a todas las sustancias presentes en su corteza, la tisana de lapacho está recomendada para fortalecer las defensas inmunológicas del organismo, prevenir y combatir resfriados y gripes, pero también candidiasis y otras infecciones.

Sin embargo, pero deve evitarse en el caso de tomar medicamentos anticoagulantes o durante el embarazo y la lactancia.

En el mercado se encuentra tanto en forma de copos de corteza muy ligeros, tanto puros como aromatizados, en polvo o en cápsulas. Y por supuesto es mejor centrarse en un lapacho orgánico, producido sin dañar el ecosistema de la selva de proveniencia. Si os gustan las infusiones, el lapacho es una alternativa perfecta para la temporada de invierno, incluso tomarlo antes de irse a dormir, ya que no contiene cafeína a diferencia del café y del té.

¡Agradecemos siempre nuestra Madre Tierra y la naturaleza por las muchas herramientas que nos regala para nuestro!

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