La energía Metal según la Medicina Tradicional China

 

Nuestro primer grito es el que nos abre a la vida, el último suspiro que nos proyecta a una vida en otra dimensión. Según la sabiduría milenaria de la medicina china, el Pulmón es considerado un órgano único, no dos como ocurre con la medicina alopática. Y no solo cumple la función de intercambiar oxígeno y dióxido de carbono en nuestro cuerpo, sino de ayudar a nuestra respiración celular, el intercambio entre lo que hay dentro y lo que hay fuera.

Su estación energética es el otoño, llamado también Metal, donde su energía y su potencia pueden manifestarse o en caso de desequilibrio, ser más vulnerable.

Según los principios de la Medicina Tradicional China, el elemento Metal rige a estos elementos internos del cuerpo:

los pulmones, como “órgano” único, el intestino grueso como “víscera”, el sistema respiratorio y su correspondiente externo que es el olfato, la piel que es “nuestro tercer pulmón” externo que nos permite comunicar con el ambiente (respirar a través de la piel) y defendernos y el pelo (no el cabello que pertenece al control de otro órgano).

El pulmón el único órgano que se activa con el primer llanto cuando salimos del útero materno, es el que nos da vida con el primer soplo vital y el último que nos lleva a exhalar el último. Nos apoya a lo largo de nuestra vida en las actividades diarias, en el descanso nocturno, nos ayuda a soportar los apuros de la vida y está junto a nosotros y dentro de nosotros como el soplo del alma en su esencia más intangible y energética. Por eso la medicina china lo llama el Maestro Qi, o el maestro del soplo vital que está en cada rincón del cuerpo físico y etérico.

El Pulmón, por lo tanto, realiza la tarea de transformar y difundir el Qi a través de la respiración y esto permite que la energía fluya constantemente, nutriendo todos los órganos y tejidos. A nivel energético, te permite respirar profundamente en las situaciones más complejas buscando un sano equilibrio y es por eso que en el caso de congestión física, ésta también puede reflejarse en el ámbito emocional.

Para la medicina china, cada órgano tiene su propia emoción y estación. Y esto se debe a que, en la visión holística oriental, el cuerpo nunca se separa de la mente.
En el Pulmón, por ejemplo, existe una conexión con la emoción del duelo, la tristeza, el abandono, la melancolía

Cuando estas emociones se apoderan de nuestra vida, la energía del Pulmón se debilita en sus funciones y esto crea bloqueos energéticos que la medicina alopática denomina con nombres de enfermedades (respiratorias, asmáticas, alérgicas, etc.).
La medicina china tiene en cuenta la relación entre el cuerpo y la psique, entre la respiración y las emociones.

En el pulmón reside el alma corpórea de las emociones, el Po. El Po es la parte material y la parte responsable de las sensaciones físicas. El pulmón nos conecta con nuestra parte más profunda y nos hace sentir la sensación de unidad, de armonía. De hecho, respirar es un acto involuntario y automático, pero también puede convertirse en un acto de conciencia que nos permite conectar el cuerpo y la mente. Te permite experimentar tu propia interioridad, tu propio mundo espiritual.

Esto es fácilmente comprobable en personas que se inician en la meditación o practican deportes alternativos como el yoga o el Tai Chi. Como enseña la filosofía taoísta, el pulmón es nuestra dimensión espiritual conectada a nuestro potencial.

A nivel físico sin duda esto tiene una repercusión muy importante: una respiración corta o bloqueada provoca la sensación de tener el pecho cerrado, garganta atragantada, disnea, rigidez muscular y si lo pensamos un momento, aumenta la sensación de dificultad para respirar que nos hace sentir tristes, enojados, impotentes o cansados. Por ello, la respiración es fundamental no sólo para la vida, sino también para todos los aspectos menos tangibles relacionados con ella. Respirar significa oxigenar los pensamientos, dar vida a los movimientos, caminar con la cabeza en alto, hacer que el Qi se mueva en todas las direcciones del cuerpo.

Por eso tenemos que preparar nuestro pulmón ahora a recuperar o fortalecer su fuerza sutil. Podemos hacerlo con varias técnicas:

La meditación, por ejemplo, la puede practicar todo el mundo, en cualquier lugar y es una herramienta que no requiere una inversión económica. Hay ejercicios de Tai Chi u Qi Gong que también se pueden aprender y realizar en casa o en un parque antes que empiece el primer frio del otoño.

Y si nos gusta las plantas, podemos empezar a tomar una infusión al día por lo menos en todo el mes de septiembre.

Si no tenemos acostumbre o conocimiento del mundo herbal, podemos pedir cita con un profesional cómo el Naturópata o ir al herbolario de nuestra confianza.

Yo personalmente tomo VACCINIUM MYRTILLUS, MALVA SYLVESTRIS y HELICHRYSUM ITALICUM, eligiendo una entre ellas y tomándome una taza al día por la mañana. Esto me ayuda a preparar mi elemento Metal al cambio de estación hacia el maravilloso otoño.

Espero que esta visión holística del Pulmón os resuene de ayuda y os deje ver nuestro Maestro del Qi con nuevos ojos.

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