El Reishi, hongo de la inmortalidad

El Reishi, hongo de la inmortalidad

Ganoderma lucidum

Muchas veces nos no damos cuenta de cuantas herramientas podemos encontrar en la naturaleza.

Es una sabiduría ancestral y al alcance de todas las personas.

Por ejemplo, ahora que está empezando el mal tiempo y con el miedo actual por el Covid, fortalecer nuestro sistema inmunológico es fundamental antes que empiece el verdadero frio. ¿Como? Hay mucha manera. Una que os aconsejo es utilizando la herramienta natural de los hongos.

El Reishi, por ejemplo, conocido también con el nombre botánico de Ganoderma lucidum, es rico en beta glucano, una sustancia que nuestro organismo no es capaz de producir y que beneficia enormemente nuestras defensas.

Los betaglucanos del Reishi contribuyen a estimular el sistema inmunitario, incrementando la velocidad de la formación de las defensas por lo que el proceso de curación se acelera y los síntomas se atenúan. Es un inmunoestimulante, antiinflamatorio, tiene efecto antihistamínico y cortisona, expectorante y antitusivo.

El Ganoderma contiene ácido ganodérico que disminuye la histamina, de ahí su potente acción antialérgica. No menos importante, el ácido pantoténico que contiene actúa sobre el sistema nervioso nutriéndolo y equilibrándolo. El Reishi también mejora el nivel de estrés, actuando sobre el sistema nervioso y liberándonos del cansancio y la debilidad. Tiene características anticancerígenas ya que contiene sustancias antioxidantes como las vitaminas C, D y B. Además, contiene germanio, un mineral antitumoral muy importante.

El Reishi tiene también propiedades hepatoprotectoras con actividad desintoxicante.

Diferentes estudios han demostrado su capacidad para apoyar y regenerar las células del hígado. Es muy utilizado para apoyar el tratamiento de enfermedades hepáticas crónicas de diversos orígenes, como la hepatitis, pero también en el caso de enfermedades degenerativas del hígado. La ingesta constante de Reishi regula la producción de jugos gástricos y, con el tiempo, también mejora la peristalsis intestinal, volviéndose útil en el tratamiento del intestino delgado y del colon espástico. Esto es gracias a la conexión entre el sistema nervioso y todo el sistema digestivo.

Su uso era muy difundido por la realeza china que lo definía como el hongo de la inmortalidad.

Hoy la Medicina Tradicional China sigue considerándolo un remedio importante sobre todo por el elemento Madera y Fuego por su sabor amargo, su efecto refrescante y por su actuación sobre los meridianos del corazón, bazo, estómago, hígado y pulmones. Sus colores principales son el rojo, el negro y el blanco, sus principales estaciones son la primavera y el verano. Tiene propiedades muy importantes de tonificar el coeficiente intelectual, nutre la sangre y calma la mente. El Reishi tiene la característica de centrar los dos hemisferios cerebrales, mejorando la memoria y la capacidad de observar y decidir, aportando claridad mental.

Es un adaptógeno, eso significa que ayuda al organismo a sobreponerse y a volver a su equilibrio en situaciones de especial desgaste físico o mental y de estrés.

Para resumir, los beneficios del Reishi son:

  1. Favorece y ayuda a estimular el sistema inmune;
  2. Contribuye a frenar la producción de histamina, y por tanto, es de ayuda para disminuir los procesos alérgicos e inflamatorios, mejorando las enfermedades de las vías respiratorias en general;
  3. Ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga crónica, así como el estrés;
  4. Combate los efectos nocivos de los radicales libres en las células del organismo gracias a su contenido en polisacáridos;
  5. Ayuda a fortalecer el hígado;
  6. Ayuda a mejorar la memoria y la concentración.

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